01. ábrete desdenun 02. umeniñoa 03. ignacio vende muerte para vivir 04. el demonio del tiempo 05. sé... de un amigo
INFO
Híbridos formales que nos hacen recordar los tiempos en que 713avo Amor y Vírgenes Adolescentes ensanchaban los estrechos horizontes del yermo panorama musical español.
Después de nunca es música autónoma que sabe quitarse el sombrero ante los maestros y trabajar con humildad artesana en las noches sin tiempo; ahí cuando muchos duermen, hace canciones con sueños y sueña canciones que algún día podrán parir con sus manos amantes empuñando los instrumentos que les hacen obreros en un mundo nuevo.
Etiquetas son jaulas de las que todo animal quiere zafarse; pero si etiquetas son huellas con las que acercarse o referirse: rumba hardcore rock libre hardrock rock and roll soul ambient folk psiquedelia free jazz ruido flamenco Música libre que se encierra en canciones para explotar otra vez con las emociones que las parieron
Zemo98
LISTEN: Ignacio vende muerte para vivir
Despues de nunca - Revisiones
TRACKLIST
01. Autoa - Los Que Aun No Han Nacido 02. M.a.o. - Ton Sang Precioux 03. I.p.d. - Lo Sabras Todo 04. Lisabö - El Riff Numero Zero 05. Mate Almendral - Mi Asesino 06. Akauzazte - Gimiendo Brasas 07. Dj Amsia - Serpientes 08. Nacho Laguna - Dondestaelcielo 09. Doss - Fragmentos/la Cancion Del Viejo Nuevo Sueño 10. Dia Diez - Dondestaelcielo 11. Despues De Nunca - Seguimos Buscando, Jugando...
INFO
Después de Nunca giran durante el año 2000 y 2001 por toda la península ibérica y en el verano de 2001 viajan a México D.F. para realizar una serie de 7 conciertos en distintas zonas de la capital mexicana.
Durante esta gira Después de Nunca aparece en formato de dúo, trío o cuarteto, gracias a la colaboración alternante, a veces a la par, de Tim O’nellin y Dj Amsia en el manejo de los pregrabados y sus máquinas de ritmo, ruido y ambiente, y con la ayuda Joxe “El Paxarologo” en la mesa de sonido.
Durante esta gira también comparten escenario con otras bandas amigas: Akauzazte, Autoa, Dut y en México con San Pascualito Rey. Se producen hermosos encuentros con bandas como Doss, Viaje a 800 y Lisabö y no menos hermosos reencuentros con Nacho Laguna, Javier Almendral, Germán Sánchez (Día Diez) y Justo Bagüeste (I.P.D.).
Y ya tenemos aquí a los protagonistas de este cede, algo más que un disco de versiones, una nueva canción nace de cada canción, gracias a sus revisiones. Gracias también a los que finalmente no pudieron estar por una u otra razón, pues de ellos es también este disco, o así para nosotros.
Este disco no nació como un disco homenaje. Demasiado prematuro para una banda demasiado viva, con demasiado presente por delante, a pesar de su existencia solapada de silencios, de agujeros guadianescos.
Este es un disco armado a partir de una idea de Dj Amsia, en la que la lectura abierta de las canciones por parte de grupos a los que después de nunca considera colaboradores y amigos, es la que abre nuevos senderos por los que esta música que nació queriendo desdibujar fronteras emprenda nuevos viajes.
Y ahora que el pez volador remonta los vuelos en las alturas por donde le vimos llegar, también nuestros sueños se renuevan gracias a los viajes que hicimos siguiendo a tan singular criatura. Los horizontes de esta aventura abiertos de par en par gracias también, al trabajo gráfico de nuestro incansable colaborador Baxi Ubeda, el mago de las fotos que se mueven.
1 .Mi salamanca 2 .Vino amargo 3 .Dinero y riquezas 4 .Un fandango informativo 5 .Tesoro de coplas 6 .Tientos del reloj 7 .Por dios que me vuelvo loco 8 .Las campanas de linares 9 .Los iguales para hoy 10 .Mi perro amigo 11 .Sendas del viento 12 .Tren del olvido 13 .Que doblen campanas 14 .A barcelona llegan los olés 15 .Twist del faraón
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A veces, cantaores con magníficas cualidades que lo llevarían a ocupar un lugar de privilegio en el vasto mundo de los intérpretes del flamenco, sucumben lamentablemente, a la tentación de la canción orquestada, muchas de ellas con letras lacrimógenas y sensibleras, pero de un gran impacto entre un numeroso público que nada tiene que ver con el flamenco; un público más identificado con los espectáculos flamenco - teatrales. montados a partir de un libreto o guión, en los que se escenifica cada canción, convirtiéndola en una estampa andaluza romántica y de brillante colorido pero sin ningún contenido jondo", que con la angustiosa soledad del cantaor frente a otro público al que no solamente tiene que convencer de su angustia, sino hacerle participe de ella. Puede que, en parte, sean imposiciones de las casas discográficas que obliguen a sus artistas a grabar lo que el gran público exige, buscando una mayor venta de discos que, a su vez redunda en beneficio del intérprete por lo cual no es extraño que este elija el camino mas fácil y mas rentable.
Con una bellísima voz gitana como las mismas fraguas y de una flamencura fuera de la común, Rafael Farina se sometió casi por entero a la facilidad de la copla, y se hizo más cancionero que cantaor. No quiero decir con esto, ni mucho menos. que la copla sea fácil de cantar. Además, Farina supo ponerla en lo más alto a fuerza de hacerlo bien y con gusto, con el mismo duende con que cantaba flamenco. Pero era canción.
Rafael. como tantísimos artistas de su época, tuvo que ganarse el sustento cantando en bares y fiestas supeditado a la voluntad más o menos generosa de quien escucha. Y ya iba para cantaor. En 1944, en el homenaje tributado a Juanito Mojama en el cine Alcalá de Madrid, demostró ampliamente que lo era. A partir de ahí entra a formar parte de varias compañías. entre ellas la de Concha Piquer hasta que, en 1952, con la reposición del Teatro Pavón de Madrid de la copla Andaluza pasa. aunque no deje nunca de cantar flamenco, a ser conocido definitivamente como cancionero. A partir de ese año cerca de treinta espectáculos aflamencados lo convierten en el ídolo de un inmenso público amante de la canción española. Y, aunque Rafael Farina será recordado siempre como lo que era, un gran artista que con su estilo tan personal, con un torrente de voz que conservaría tan entera y tan flamenca hasta el final, y que fue la máxima atracción de todo espectáculo donde cantara, creo que estaba dotado para destinos más altos en el cante jondo. Pero que Farina era flamenco lo demuestran, sobre todo, sus fandangos, cortos, profundos y que eran verdaderos latigazos de buen cante. Por suerte queda su vasta colección de discos que, cante lo que cante, nos seguirán asombrando por el arte que derrochaba este Rey Gitano salmantino.